¿Con qué derecho?
No pienses que no te pienso, lo que pasa es que estoy en silencio, observándote, aprendiendo que querer no siempre es demostrarlo, a veces querer es no hacerlo.
Habrá momentos donde querer no será decir "te quiero" sino más bien callarlo.
Porque te quiero sin sentir que te quiero, y siento que no quiero nada más que quererte, porque me gusta tu sonrisa de manera fanática, sin que me provoque ilusión, porque no te quiero lejos de mí y al mismo tiempo solo he deseado apartarme.
¿Cómo podría mi egoísmo aferrarse a la idea de tenerte? Si estoy seguro que allá afuera, existen estrellas que te anhelan más que este pobre poeta.
¿Con qué derecho podría proclamarme tu dueño? Si estoy seguro que allá afuera, entre los caminos del tiempo, podríamos encontrar un millón de hombres que suspiran por ti, más de lo que yo he suspirado en el día.
Habrá momentos donde querer no será decir "te quiero" sino más bien callarlo.
Porque te quiero sin sentir que te quiero, y siento que no quiero nada más que quererte, porque me gusta tu sonrisa de manera fanática, sin que me provoque ilusión, porque no te quiero lejos de mí y al mismo tiempo solo he deseado apartarme.
¿Cómo podría mi egoísmo aferrarse a la idea de tenerte? Si estoy seguro que allá afuera, existen estrellas que te anhelan más que este pobre poeta.
¿Con qué derecho podría proclamarme tu dueño? Si estoy seguro que allá afuera, entre los caminos del tiempo, podríamos encontrar un millón de hombres que suspiran por ti, más de lo que yo he suspirado en el día.
Prefiero negar que te escribo todas las noches, que afirmar que te veo en cada nube.
Tendría que soltar el orgullo, aferrarme a la naturalidad del amor, corromper los ideales que gobiernan mi ser, adentrarme en aquellos en dónde habría de encontrarte, para hacerte sentir, la pureza de mis sentimientos, pero no puedo.
La verdad no siempre es como la piensas, pero que más da la verdad, si hoy sólo es esa que quiero creer, porque contigo creo en la inmortalidad cada vez que me siento inmortal entre suspiros, contigo creo en la viveza de las letras cada vez que me siento escritor entre los versos. Me creo capaz de cualquier cosa cuando te tengo, capaz de borrar nubes y traerte la luna. Contigo, la realidad importa muy poco, si en cada sueño dónde te tengo, soy capaz de todo.
No sientas que no te siento, tan sólo estoy esperando, escribiendo, comprendiendo que querer no siempre es besar o acariciar, a veces querer será no hacerlo, llegarán circunstancias donde querer será adentrarse entre el laberinto del deseo, comprendiendo que cada pasillo te dirá "no puedes", por el bien de ambos.
Habrá momentos donde querer no será correr hacia sus brazos, sino más bien voltear hacia el horizonte y no detenerse nunca más.
Habrá momentos donde querer no será correr hacia sus brazos, sino más bien voltear hacia el horizonte y no detenerse nunca más.
¿Cómo podría gritarle al universo que eres mía? Si te mereces cada flor, cada verso, cada sinfonía, cada estrella, cada átomo que ilumina la galaxia y yo sólo puedo ofrecerte obscuridad.
Por qué pensar que podrías ser mía, si la ilusión sólo atrae al corazón hasta el llanto de lagrimas invisibles e interminables, que reafirman el entendimiento subconsciente de que no eres, no lo has sido, y seguramente nunca lo serás.
Por qué pensar que podrías ser mía, si la ilusión sólo atrae al corazón hasta el llanto de lagrimas invisibles e interminables, que reafirman el entendimiento subconsciente de que no eres, no lo has sido, y seguramente nunca lo serás.
¿Por qué debería esclavizar mi libertad de amar a cualquiera? Sí existen tantas, con tantas virtudes y tanto amor que ofrecer, por qué debería, me pregunto, sabiendo que no me interesa esclavizarme a la idea de ser del todo, sin sujetarse a ningún punto, para mí no hay libertad sin ti, para mí no existe esclavitud si a cada segundo te elijo, si a cada paso me quedo atado a tu mano con la satisfacción de estar dónde quiero.
Eres ese 13 de abril, lo que desconozco, lo que deseo sin saber por qué lo deseo, lo eres todo y al mismo tiempo no eres nada para mí. La confusión y la certeza en estado puro, lo que comprendo y desconozco, el camino del sí y el laberinto del no, el inicio de la explosión mental, lo que adoro, y ahuyento, lo que pienso y siento, cada canción, cada poema, cada día y cada noche, la simplicidad de lo complejo, y la complejidad de lo simple.
Lo eres absolutamente todo e irónicamente no eres nada para mí.
¿Cómo comprender tanto, si al decir negro quizá aliento al blanco? Tal vez pueda ayudarte al decir que no importa que tanto lo niegue, siempre estoy viéndote en cada nube.
Sólo no pienses que no te quiero, por favor no entres en ese juego, porque te deseo a pesar de no desearte y al mismo tiempo siento que no deseo otra cosa más que desearte a cada instante.
Desde aquella noche, no hago más que escribirte y si querer no es escribirte, entonces no te quiero, si escribirte todas las noches no es quererte, entonces cada palabra es superflua, cada letra se vuelve inútil.
pero yo sé que te quiero más que a nada, porque te escribo tan poco, que cuando te escribo, te escribo mil versos, mil noches, mil vidas.
Lo eres absolutamente todo e irónicamente no eres nada para mí.
¿Cómo comprender tanto, si al decir negro quizá aliento al blanco? Tal vez pueda ayudarte al decir que no importa que tanto lo niegue, siempre estoy viéndote en cada nube.
Sólo no pienses que no te quiero, por favor no entres en ese juego, porque te deseo a pesar de no desearte y al mismo tiempo siento que no deseo otra cosa más que desearte a cada instante.
Desde aquella noche, no hago más que escribirte y si querer no es escribirte, entonces no te quiero, si escribirte todas las noches no es quererte, entonces cada palabra es superflua, cada letra se vuelve inútil.
pero yo sé que te quiero más que a nada, porque te escribo tan poco, que cuando te escribo, te escribo mil versos, mil noches, mil vidas.
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